Alertas Tempranas frente a la Crisis Climática: Respuestas Comunitarias y Protocolos de Cuidado ante Catástrofes
Ante el recrudecimiento de las crisis climáticas y sísmicas que enfrenta el mundo, el Dr. Carlos Antonio Romano presenta la profundización de su doctrina sobre Alertas Tempranas (SAT). Un análisis urgente para transitar de la reacción ante catástrofes hacia una cultura de prevención 'glocal' y protocolos de cumplimiento centrados en los grupos más vulnerables de la población.
Dr. Carlos A. Romano
8/31/20269 min read


Conciencia Comunitaria, Hipernomia y Cumplimiento
La conciencia comunitaria se debilita cuando la acción y credibilidad política pierden su valor preciado por el bien común, abrazando lo especulativo, o cuando adquiere un factor hegemónico excluyente del constitucionalismo social, volviéndose solamente capaz en el intento de recobrarlo deliberando y mediante cuestiones de estado. Es un proceso al cual las instituciones e incluso organizaciones sociales a veces no escapan. Se observa esto con más claridad en los tiempos donde nos vemos como una pobre y desorientada “manindividualidad”, pobre finalmente en su respuesta frente a crisis y necesidades, aún heredadas, pero que indefectiblemente aprisionan a los más vulnerables de la población.
La cultura del cuidado reposa en un regreso antes a protocolos de conciencia y cumplimiento; cumplir las normas, conocerlas y saberlas ejecutar, es el objetivo esencial detrás de cada objeto institucional, burocrático y también empresarial, pero antes debe inquietar superar hipernomia y anomia social como consecuentes de la deshumanización de la humanidad y de la falta de información o, también tergiversación mutativa, de los derechos humanos. Esto, llevado también a la actuación judicial internacional se conoce como “compliance”.
La gobernanza institucional se debe a ese principio arraigado en declaraciones sobre derechos humanos, austeridad y racionalidad de recursos, alineadas luego con protocolos efectivos, a modo que nada quede en el discurso o fuera de la realidad —hipernormalidad—, ni escape a la verdad.
Sugerimos Divulgar, Diseñar y Convocar a políticas comunes de comunidad y estado, primero “ad intra” y luego con los distritos vecinos para que sean gestores de un encuentro nacional/glocal y, finalmente, un modelo de propuesta al mundo sobre nuevos esquemas de “gobernabilidad sustentable” basadas en la cultura del cumplimiento y la prevención, que luego determine la ayuda humanitaria también “glocal” y protocolar en función de vulnerables del ecosistema y del sistema de unos pocos egoístas empoderados.
Todo ello reportará en la realidad inmediata y su atención, como dijimos en una tesis doctoral, a través de Alertas Tempranas provenientes del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, talladas con sudor y sangre en el momento de mayor y casi irrecuperable disfunción del sistema internacional.
Tipología, Indicadores y Alcance Jurisdiccional de los SAT
Un sistema de alerta temprana suele darse en Conflictos Armados (escudos antimisiles) o por hechos de la Naturaleza (sismo) y del Hombre en su descontrol (IA). Es ante todo entonces en el primer caso una forma de prevención de conflictos sustentado en procedimientos estandarizados o protocolos que recogen datos relativos a situaciones potenciales (posibles y ciertas) que llegan a decisión política por lo común para la adopción de medidas preventivas (decimos precautorias) con el fin de evitar el conflicto, su prolongación o agravamiento. En lo que dejo claro esto debiera ser que lleguen bajo control y/o provengan de una decisión jurisdiccional.
Existen una amplitud de elementos para atender y ejemplificar, así la Red del Forum on Early Warning and Early Response (FEWER 1999) recoge las áreas principales en las que se deben desarrollar indicadores:
1) Políticos: violación de derechos humanos niñez, etc.
2) Económicos: desempleo e inseguridad social, pobreza, etc.
3) Socio-culturales: falta de acceso a los medios masivos de comunicación, discriminación, etc.
4) Institucionales: fallos en la regulación de la ley, particularmente, falta de independencia del sistema judicial y la policía; debilidad de las instituciones estatales y represión hacia las organizaciones de la sociedad civil.
Nos resulta importante esta cita, y su aplicabilidad en protocolos de compromiso ya que lo recordamos una vez más, estamos considerando la alerta temprana como un instrumento indistinto para diversas situaciones de crisis, y tenemos que decir aquí, no sólo para un tsunami o desastre natural es conveniente confeccionar con especialistas alertas tempranas. Consideramos que este tipo de alertas, así como oportunamente fueron definidas por el Comité de los Derechos del Niño deben funcionar también en otros escenarios que a nuestro decir “…la magia del poder y la información mantienen invisibilizados”.
El marco ONU de Acción de Hyogo para 2005-2015, en el párrafo 16 dice:
“Los países que elaboren marcos normativos, legislativos e institucionales para la reducción del riesgo de desastres y que puedan desarrollar indicadores específicos y mensurables para observar el progreso, tendrán más capacidad para controlar los riesgos y concitar el consenso de todos los sectores de la sociedad para participar en las medidas de reducción del riesgo y ponerlas en práctica”.
No existe desperdicio en la redacción de esa entrega, desde el ámbito de ciencias apartadas del Derecho nos parece se enfoca con menos prejuicio la adversidad, como proponemos en nuestros trabajos, y al ennoblecerla se la aprovecha.
Entonces un sistema de alerta temprana (SAT) resulta basarse en la recolección sistemática de datos, que serán luego parte de un análisis y concluye en recomendaciones bajo índice de riesgo. En lo esencial, es con ella la complementariedad operativa obligada de resolver y transformar conflictos con cierta previsibilidad, en el marco de un proceso urgente y rendición de resultado, que apunta al operador, las circunstancias estructurales, y el objetivo principal, “cuidar”.
Protocolos Operativos ante la Emergencia: Escuchar, Refugiar y Cuidar
Ante las crisis es necesario:
a) Escuchar: la escucha de la gente, sabiendo que escuchar es acompañar, asistir, cuidar, dar cuentas de un “recurso” que tengo a mano.
b) Refugiar: en este tipo de situaciones perdemos espacios seguros, y la gente se encuentra en una profunda vulnerabilidad e incertidumbre. Es el “recurso” estructural.
c) Cuidar: se vuelve encontrarnos, y dar mayor inserción tanto a cada una de las personas como a las instituciones organizadas, y de allí a su vez el “recurso” para reconocernos con una mayor validación para procesar traumas colectivos.
Debemos priorizar la protección de la infancia, de personas con discapacidad y adultos mayores en particular intentando un abordaje emocional. Desde allí es como adelantamos valor de resiliencia (que recién aparece después de un proceso de cambio de carácter, no de golpe o de cambiarnos) y a la par que, empoderando el ser (basado en la dignidad de la persona humana), finalmente el gran “recurso”, la comunidad.
Priorizar/atender/dar seguimiento a la salud psicofísica resulta fundamental, es desde donde se percibe más fácilmente el diagnóstico, y donde mejor se entiende lo que se explica como obrar desde el “diagnóstico” al “pronóstico”, y paso a compliance mediante el empleo de redes comunitarias de base.
Al principio estamos en una faz de supervivencia y de cuidar la vida, la vida que queda, se trata de mucho más. Al comienzo queda jaqueado nuestro propio “gerenciamiento”, nuestra capacidad de responder, organizarnos y tomar decisiones, la sabiduría de despertar al altruismo y la solidaridad.
A los inicios lo principal de sostener la existencia se vuelve urgente, reducir daños y recuperar un cierto modo organizativo no requiere en la urgencia de muchas cartas orgánicas o leyes, es donde nacen a mi humilde entender y por qué, privilegiar “protocolos”. Quebrado el tejido humano/social, disminuida la confianza reaparece el encontrar-nos, a nosotros mismos y a los demás, a los que fueron y a quienes son, aparece la verdadera “organización comunitaria” devenida de nos-otros resilientes como “recurso” que hemos desplegado en otra obra.
Luego, en los primeros momentos de crisis colectiva, otro elemento fundamental es la comunicación, pero una comunicación con “protocolos de cuidado”, en una crisis no solo se informa evitando opinión personal, sino que también, avalados por expertos, se organiza emocionalmente a la población, reduciendo su incertidumbre y favoreciendo el “recurso”, al provenir de la calma y certeza, deviene en cooperación. La noticia debe apegarse a la realidad y debe visibilizar un recurso disponible, y que por lo común debe guiar a esa tríada que se lee en la Convención Americana de Derechos Humanos en función de atender realidad y análisis de las familias, la sociedad y el estado, en ese exacto y claro orden (vgr. Artículo 19 de la CADH). La noticia es clara y real, y podrá dar cuenta que las familias, la gente y lo público generan espacios de ayuda siempre asociados.
La Dimensión Subjetiva y la Niñez en la Catástrofe
La niñez que ve afectada o pierde referentes afectivos, requiere escucha (lo que dice, lo que no dice, atendiendo silencios y gestos), ofreciendo seguridad (la propia del “corazón niño” del adulto), y pasar del refugio estructural al verdadero, el del cuidado (una cultura del cuidado que ya mucho antes los ha creado y esperado).
a) De la “escucha”: Decir “Todo ser humano tiene derechos humanos y personalidad jurídica. Operar sin considerarlo, y oportunamente escuchando, genera un trauma que podríamos titular del “limbo jurídico”(…) “¿Acaso entendemos “escuchar” como algo más que simplemente “oír”? ¿Sabemos educar una personalidad libre para una vida social? ¿Tratamos, perdón, “nos tratamos” como sujetos y no como objeto de la cultura, de la economía, de la política, o de una actuación judicial? Aquí es donde observamos en el fondo el trauma-niñez por no ser vista como personas con derechos humanos y con personalidad jurídica, así, erróneamente subestimada y silenciada desde la consideración de incapacidad, sin atender su discernimiento, queremos llevar su cuidado”.
b) Del ”refugio”: Decir que debe conciliarse como “abrigo”. Es la reunión con el fuego en la cueva paleontológica. La convivencia deja de ser forzada para alimentarse de calor y de resiliencia, la vida en comunidad es precisamente el abrigo que en estos casos ayuda a sanar de un otro. Un refugio que con “recurso” en la palabra, las artes y los juegos, luego pueda encaminarse a proyectos comunitarios para preanunciar espacios futuros, hay que recuperar la perspectiva de futuro e introducir comunidad organizada, prevalente y aún más allá de esperar ayuda externa, la esperanza viene desde dentro del ser.
c) Del “cuidado”: Advertir que el liderazgo debe estar regulado emocionalmente —es dónde creo hoy la “falencia” política. El cuidado implica sostén y con claridad que eso es “lo que hago sin otro fin”. Al inicio de toda alerta por crisis se debe sostener con el “recurso” del cuidado, eso es pensar y conversar, no se trata del momento de arengar. Por otra cosa conversar devuelve la confianza. La crisis debe instrumentarse como valor del colectivo, liderar importa que los demás sientan que son ellos, refugiar no sólo es estructura sino también entender que el cuidado seguirá fuera de ella.
No obstante que la integración comunitaria es el principal catalizador de una recuperación rápida, debemos destacar que en estos casos la gobernanza debe ser descentralizada, y dejar el aparato central para auditar y en aprovechamiento de buscar e instalar la ayuda internacional. Para canalizar este tipo de situaciones de forma eficiente se requieren consejos consultivos técnicos de carácter vinculante, integrados por facultades de Ingeniería y Arquitectura, el Colegio de Ingenieros y organizaciones civiles, con poder real en la realización de auditorías e inspecciones, pero para ello “preparación” y “ensayos”, y esto es propicio desplegarlos en tiempos de paz.
La Cultura de Prevención frente a la Reacción Tardía
No queremos terminar este capítulo sin aludir al documento “Prevención de la Guerra y los Desastres. Un desafío mundial que va en aumento”, la memoria anual 1999 de ONU en época del secretariado de Kofi Annan. En este trabajo se dice que es sin duda más económico prevenir una crisis que reaccionar frente a ella. Dice de la transición de una cultura de reacción hacia una cultura de prevención donde la guerra y los desastres naturales son las principales amenazas a la inseguridad de los seres humanos.
“Nuestro solemne deber es reducir las amenazas (…) Lo que necesitamos es la visión y la voluntad política necesarias para hacerlo”.
Refiere a comprender las causas para adoptar medidas eficaces. Asume que la pobreza y las presiones demográficas agudizan los peligros naturales, que las prácticas de desarrollo insostenibles contribuyen a agravar estos efectos, tal así el cambio climático. Y prácticamente define:
“La mundialización tiene diversas consecuencias (…) Las fuerzas del mercado (…) pueden generar riqueza y difundir prosperidad, pero en los casos en que el desarrollo es desigual el resultado puede ser un aumento en la tensión política y la inestabilidad…” (IV 252).
“La misma Internet que ha facilitado la difusión de los derechos humanos y las normas del buen gobierno ha servido igualmente para difundir la intolerancia y la información necesaria para fabricar las armas del terrorismo” (IV 254).
Dr. Carlos Antonio Romano Doctor en Ciencias Jurídicas y Magister Experto Internacional en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. Investigador, Asesor y Conciliador en Crisis Internacionales. Se desempeñó como Juez, Embajador de la Nación y Emisario Presidencial para Cuestiones de Estado de la República Argentina.
Referencias Bibliográficas y Obras del Autor
[1] Romano, Carlos Antonio (2019). “Derechos Humanos de los Pueblos”, Parte II Cap. 1-4 pág. 353. Editorial Lajouane. Argentina. www.carlosantonioromano.com
[2] Romano, Carlos Antonio (2009). “La Niñez - Orientaciones Para La Aplicación de la Ley y los Derechos de Menores de los Edad”, Editorial Lajouane. www.carlosantonioromano.com
[3] Romano, Carlos Antonio (2018). “Comunidad Organizada, Niñez y Derechos Humanos”, Ediciones Quaerit Pacem. www.carlosantonioromano.com
[4] Romano, Carlos Antonio (2016). “Abogado del Niño - Cuestiones Prácticas que debe Conocer y Aplicar”, Editorial Lajouane. www.carlosantonioromano.com
[5] Romano, Carlos Antonio (2022). “Cultura de Paz”, Ediciones Quaerit Pacem. www.carlosantonioromano.com